Ella Maillart: La vagabunda de los mares

Ella Maillart (1903-1997)
La vagabunda de los mares

Nacida en suiza, esta singular mujer que como deportista representó a su país en los primeros Juegos Olímpicos que incluyeron Náutica, en Paris en 1924, fue capitán del equipo de hockey femenino de Suiza y parte del equipo internacional  en esquí, fue otra de las geniales escritoras nómades.
Se la llamó "la vagabunda de los mares", por sus travesías a vela solitaria por el Golfo de la Gascogne y los Mares del Sur.

Intenta múltiples trabajos, desde comerciales hasta artísticos como guionista de cine, pero lo único que disfruta realmente son sus viajes
"Excepto cuando era navegante o practico el esquí, me siento perdida, sin rumbo"…Llegará a confesar
Su pasión por los viajes la llevó a recorrer China, Manchuria, Tibet, Cachemira, Persia, Afganistán. Comenzó a escribir, inspirada en lo que encontraba en su camino.
Paul Morand escribió: “La mujer a la que me refiero va vestida con botas de piel de oveja y enguantada con mitones; su piel quemada por el aire de la montaña y el viento del desierto; explora regiones inaccesibles de la Tierra en compañía de chinos, tibetanos, rusos e ingleses, cuyos calcetines remienda, cuyas heridas cura, y con quienes duerme con total inocencia bajo las estrellas… Esta mujer es Ella Maillart"

 

Así también conoció  a Annemarie Schwartzenbach, otra escritora viajera que se transformaría en su alma gemela, y se uniría a sus viajes. Esta relación estaría permanentemente signada por la adicción a las drogas y al alcohol de Annemarie, que finalmente la llevarían a la muerte.
En esta triste historia de la destrucción física de su compañera de rumbo y paralelamente la destrucción de Europa por la segunda Guerra Mundial, y en sus anécdotas de viaje junto a Annemarie, que será Christina en la obra, se inspira La Ruta Cruel, tal vez su obra más celebrada.

He aquí un fragmento de la misma, donde  Ella Maillart no sólo deja traslucir la profundidad de sus sentimientos contradictorios hacia Annemaría, sino su actitud ante la vida y en parte su forma de entender la literatura:
    " – No quiero llegar a ser como tú, tan impasible. Las máximas creaciones del hombre nacieron del sufrimiento.
      – Comprendo – le dije- Te gustaría gemir como Musset: "Los cantos mas hermosos son los desesperados. Los hay inmortales que son sólo sollozos". Pero te deslizas por un terreno de arenas movedizas. Es una verdad a medias, pero terrible. Cuando un poeta crea una obra maestra, es porque ha superado su sufrimiento..
      Arrebatada con los ojos brillantes y duros, gritó:
      – Entonces déjame sufrir!
     Así lo hice. Más allá de lo que pudiera significar, aquel "déjame sufrir" sonó con tal intensidad y sinceridad que me obligó a reflexionar varias veces. Dejé de intervenir. Se instaló en la embajada de Francia en Kabul, donde consiguió que la invitaran gracias a la esposa de un amigo. Me dije que por lo menos allí dormiría entre sábanas, en una cama de verdad, que la buena vida, el silencio y el descanso que tanto necesitaba le harían bien. Era el momento de separarnos. Habíamos vivido juntas por inhóspitos caminos durante demasiados días y noches en los últimos meses"

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Una respuesta a Ella Maillart: La vagabunda de los mares

  1. MARISOL dijo:

    Desconocía pr completo la existencia de esta persona. Qué mujer para más interesante y valiente!

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