Estar en el camino

"No es lo mismo una mujer queestá en camino”, en viaje de un punto a otro en compañía de una o más personas, que aquella que ”está en el camino”. La presencia del artículo determinando al sustantivo implica un extraño riesgo: la inquietud de una figura fuera de lugar, más allá de un hábitat que no le es propio, libre de ”custodias”. A lo largo de la historia, esto fue vivido por los hombres como una amenaza a un orden que no contemplaba la movilidad femenina como una aptitud propia del género. Viajar, abrirse paso sola por los caminos, significó desde siempre una ruptura, un acto de rebelión supremo, enfrentarse a un tabú tan poderoso como sobrenatural.

Escribir, nombrar, darle palabras, contenido y significado a esa peculiar experiencia, romper con los códigos que regulan todo lo vivo entre el Cielo y la Tierra, implica un acto de osadía aún mucho mayor."

 

Fragmento de Christian Kupchik, de "El Camino de las damas. Escritoras viajeras. De la Mistica a la pasión".  Editorial Planeta Nómade.

 

 

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